Conexión Valladolid 2019: review de un festival inesperado

Conexión Valladolid

Desconocíamos por completo su existencia, pero elegir ir al Conexión Valladolid este año, ha sido uno de los mejores giros de guion que ha dado este 2019.

A decir verdad, que no lo conociéramos, tampoco era tan disparado. El Conexión Valladolid, celebraba este año su segunda edición, con un paso relativamente desapercibido en 2018 entre la gran proliferación de festivales que cada fin de semana, acapara todas las ciudades del país entre mayo y octubre. Simplemente, podía haber sido otro más.

Escenario Conexión Valladolid

Sin embargo, algunos nombres propios, hicieron brillar este cartel allá por marzo y que destacara por encima de los demás: Vetusta Morla y La M.O.D.A. Aunque he de decir que no fueron los únicos, Carolina Durante, Amaia, Depedro, Rozalén… esto pintaba bastante bien para un festival tan desconocido y, la publi en redes sociales, hizo el resto.

UN SOÑADOR ENTRE LOS LOCOS

Algo que me gustó mucho y que agradezco a la organización, es que hace bastantes meses que anunciaron el cartel completo del festival. Obviamente, no juegan en la misma liga que Sonorama, Arenal Sound o Bilbao BBK Live que se pueden permitir ir desvelando pequeñas sorpresas poco a poco a sabiendas que los asiduos comprarán las entradas a ciegas.  Sin embargo, en una época de tanto ruido festivalero con más opciones que fines de semana, la verdad es que prefiero tener claras las posibilidades antes de tener que decantarme por uno u otro.

Por ejemplo, tengo las entradas del Sonorama desde el día de mi cumple (23 de noviembre) creyendo ciegamente que el cartel, al menos, igualaría al de 2018 sin apenas confirmaciones. Hoy es el día en el que Taburete está de cabeza de cartel y con eso lo digo todo. Por cierto, no puedo ir por motivos ajenos a que no me guste el cartel así que vendo mi entrada, ¿interesados/as en la sala? Por cierto dos, por supuesto que iría si pudiera porque un festival es muchísimo más que la música y estoy segura de que lo pasaría en grande, pero el cartel es fundamental en la elección. Al menos, para alguien cuya mejor inversión, es su suscripción a Spotify como es mi caso.

Además de tener el cartel cerrado (y qué cartel) con tanta antelación, no jugar en la misma liga que los grandes, le daba otra gran ventaja: el precio. Los ya mencionados y otros muchos, se han subido a la parra y, salvo que compres en su lanzamiento la entrada, ofrecen precios desorbitados. En este caso, pagamos 50€ por cada abono, pudiendo haber pagado 20€ menos de habernos decidido un mes antes.

El último aliciente, que en mi caso no fue decisivo pero sí que un factor a destacar, es la variedad en su cartel: SFDK compartiendo cartel con Amaia o Kitai con Depedro. Combinaciones, cuanto menos, curiosas.

NUNCA PENSAMOS EN SER NADA MÁS QUE JÓVENES

Tal vez en unos años, anteponga un hotel para ir de festival. También puede, que si el festival elegido es con el calor pegajoso de Burriana o el frío nocturno de Villarobledo, opte también por un airbnb. Sin embargo, no ha llegado ese momento y, a decir verdad, la experiencia del camping para mí es casi tan esencial como los propios grupos: una parte fundamental del plan que, personalmente, cada día me gusta más.

He de decir que en este caso, nos surgieron bastantes dudas debido a la falta de información que encontrábamos en la web o a lo imprecisa que era, así que finalmente, contactamos con la organización y dudas resueltas. Una vez llegados a Valladolid, no hubo pérdidas y tanto el festival como el camping y el parking, estaban perfectamente bien indicados.

Como decía al principio, no es un festival de los grandes y, apuesto a que una gran parte de los asistentes, eran vallisoletanos que dormían en casa, así que cabe destacar lo cerca que estaba todo y lo fácil que era llegar de un lado a otro. Unas 7.000 personas aproximadamente, si nos fiamos del chico de la entrada.

Lo positivo de esto es bastante obvio: fuera caminatas, adiós a cargar con todos los trastos del camping durante un largo rato bajo el sol o hacer varios viajes (de hecho, al irnos metimos el coche hasta el mismísimo sitio del camping para cargar)… camping, parking y recinto estaban tremendamente cerca.

Pero como todo, también tiene su parte negativa. No es que molestara la música si te ibas a dormir antes de que acabaran el concierto… es que el sábado, a las 8,30 de la mañana estaban con ensayos generales y todo el camping nos despertamos maldiciendo a un tal MOR que debía de ser parte de la organización… a las 11:00 estábamos cantando las canciones de Vetusta con ellos mientras desayunábamos. ¡Una pena el factor sorpresa!

Respecto a los baños y duchas, personalmente creo que estaban bastante bien. Alejados según donde hubieras puesto la tienda y con agua fría, pero estás en un camping… si esto no te gusta, vete a un hotel 🙂 Lo cierto es que estaban bastante limpios y no tuvimos que esperar colas. De hecho, el baño de las chicas incluso eran duchas individuales y había enchufe… todo un lujo comparado con Sonorama.

Lo que sí que eché de menos en el camping fue que la organización ganara dinero y a cambio, nos pusieran las cosas más fáciles. Me explico, con un bar/kiosko en el que vender hielos, bebidas, comidas, chanclas, crema de sol.. y cuatro cosas básicas más de un kit festivalero, la organización hubiera sacado bastante rentabilidad al camping y, nosotros, no hubiéramos tenido que coger el coche para ir hasta el Mercadona a comprar (a 2 kilómetros).

Otro punto a destacar del camping y con esto acabo, es que estaba lleno de árboles y por tanto, sombras, lo que es un factor muy pero que muy importante. ¡Ah! Había buses hasta el centro de Valladolid de forma continua, pero como tampoco había algún reclamo (conciertos en el centro, actividades etc) declinamos esta opción directamente.

HAZ QUE ESTE BAILE MEREZCA LA PENA

Había grupos que teníamos clarísimo que queríamos ver. Otros, en cambio, no nos quedó más opción que verlos ya que no había un segundo escenario o zona de DJs para repartir a la gente o que hubiera alternativas.

De hecho, sí que había una zona de DJs que, el viernes especialmente, fue TOP puesto que pusieron música de verbeneo y para qué queremos más. El problema es que, durante los conciertos, esta zona hacía descanso… así que, aunque no quisieras, te tocaba escuchar el concierto, aguantar las colas en las barras o irte hasta el camping (cerca, pero poco apetecible).

Dicho esto y entrando en materia: Vetusta Morla fue, en mi opinión, el gran triunfador del festival, problemas técnicos incluidos, pero demostrando por qué eran el cabeza de cartel y por qué llevan 20 años sobre los escenarios. El concierto fue todo un show que convencería hasta el más incrédulo. Sus canciones, personalmente me encantan, pero el espectáculo que montaron Pucho y los suyos fue, simplemente, apoteósico. Mención especial a su popurrí de homenaje al resto de bandas del festival. Mis dieces.

Siguiendo el top, no podían estar otros que La M.O.D.A. Estos chicos no necesitan efectos especiales para brillar, su energía es contagiosa y más que suficiente para hacernos bailar y cantar hasta no poder más. Son de ese tipo de grupos que, sin duda, merece la pena ver en directo para poder valorarles bien. En lo que a mí respecta, ya estoy mirando su gira para cuadrar fechas y volver a ver a dejarme la voz con PRMVR.

El tercer puesto del pódium, contra todo pronóstico personal, se lo doy a Rozalén. No puedo decir que tenga nada en contra de ella, pero su música no es el tipo de canciones que llevo en mi coche. Sin embargo, tuvo un directo muy bueno, dio mucho juego, estuvo lleno de reivindicaciones y, la verdad, es que he vuelto de este festival con ganas de escucharla más.

Continúo con los chicos de Carolina Durante y con Amaia, y no de forma intencionada les nombro a ambos a la vez, que os veo venir. Y es que, en ambos casos, lo di todo porque ambos me encantan, pero esperaba un poco más. En el caso de Carolina Durante, hablamos de un grupo que sólo sabe hacer himnos y temazos y cuyas canciones, es escucharlas y ponerme a cantar como si no hubiera un mañana. Sin embargo, aunque el concierto fue genial, eché de menos que ellos dieran algo más de juego, interactuaran con el público o nos mostraran cómo son en persona los integrantes del grupo, más allá de su música.

vetusta morla

En el caso de Amaia, y soy una enamorada de ella en todo su ser, cantó todo canciones de su nuevo disco (que lanza en septiembre y nos eran totalmente desconocidas) y al piano. Me hubiera encantado ver a esa Amaia que versiona canciones y las hace suyas, disfrutándolas y haciéndonos partícipes de ello. En cualquier caso, ambos aprueban con nota y deseandito estoy de verles otra vez.

El resto de grupos que vi fueron Depedro, que sin llegar a los niveles de los anteriores me gustó mucho, Beret, que prefiero no opinar porque no me gusta ni a la de tres (no entiendo si quiera qué hacía en este festival) y Green Valley, que no les conocía hasta la fecha pero ya tienen su huequito en mi playlist con canciones que me gustan mucho.

PERDONA, AHORA SÍ QUE SÍ

Por ir acabando, tengo que darle un punto negativo a la organización por cómo nos echaron del recinto una vez terminaron los conciertos: fue dicho y hecho y, además, de malas formas. A las 4 de la mañana, después de los conciertos, cerraron el chiringuito y aquí paz y después gloria y, personalmente, creo que si el DJ del verbeneo hubiera seguido hasta las 6 de la mañana (qué locura), ahí hubiéramos seguido muchísimos de los presentes disfrutando del Festival y consumiendo.

En definitiva y, exceptuando pequeñas mejoras y tareas pendientes para un festival muy pero que muy joven, creo que pese a su corta experiencia, este 2019 ha dado un gran paso hasta su consolidación. Conexión Valladolid ha cumplido más de lo que esperábamos y nos ha sorprendido con un fin de semana increíble que hemos grabado en nuestra retina.

No quiero terminar este post, sin hacer mención, subrayar, destacar y agradecer cómo todos los grupos, han gritado de forma unánime que no sólo No es No, sino que SÓLO SÍ ES SÍ en un Festival lleno de reivindicaciones feministas y repulsa a manadas de depravados. BRAVO.

(*) Posdata: sí, algunas de estas fotos no están hechas con mi móvil sino con el móvil de un amigo cuya marca no mencionaré pero que acepto como regalo porque es la h****. Todo sea por ilustrar mejor YSIFLY 😀

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