Las Islas Griegas en 10 días: viaje por libre por Mykonos, Paros, Antiparos y Santorini

Hace apenas unas horas que he vuelto de mi último viaje por las Islas Griegas y, todavía no he podido ni deshacer la maleta, ni asimilar todo la belleza que han visto mis ojos. Ha sido un viaje de 10 días y 8 noches treméndamente intenso, (YSIFLY style), en el que hemos tenido tiempo tanto de descubrir rincones mágicos, como de descansar en playas paradisíacas, bailar hasta el amanecer, sorprendernos con los caprichos de la naturaleza o saborear una deliciosa gastronomía.

Si Grecia esconde grandes secretos, decantarse por una ruta u otra, puede suponer grandes quebraderos de cabeza: hay mucho para elegir y, tanto los días como el presupuesto, suelen estar limitados. Al menos en mi caso 😀

De hecho, cuando decidimos que Grecia sería el destino en el que pondríamos el broche de oro a un verano que estaba siendo antológico, nos pusimos a buscar información sobre cómo planificar nuestra ruta. La verdad es que, igual que nos ocurrió con China, nos costó encontrar información que fuera precisa y se ajustara a lo que estábamos buscando, tanto en blogs como en guías de viaje. Por eso, en esta ocasión, haré una excepción a mi particular modus operandis en este blog, y dedicaré este post a detallar de forma objetiva, cómo hemos planificado esta aventura que, sin lugar a dudas, recomiendo a todo aquel que quiera disfrutar del paraíso, a unos pocos kilómetros de distancia.

Diré finalmente, aunque creo que inicialmente ya lo teníamos más o menos claro, que en este primer viaje a Grecia, optaríamos por las Islas Cícladas y, sobre todo, por Mykonos y Santorini. Buscábamos el ambiente más festivo, playero y cosmopolita del primero y la belleza y particularidad del segundo aunque, bien es cierto, que queríamos tener un contacto real con la Grecia más auténtica.

Así es como llegamos hasta Paros y Antiparos, una decisión desde luego, de lo más acertada. Para ello, descartamos Naxos, por dimensiones y turismo, Ios por haberse convertido en destino fiestero y, a nuestro pesar, Milo, Sifnos o Koufonisia por pura logística y organización de los días y trayectos. Todo no se puede y hablamos de las Cícladas, donde conviven cerca de 220 islas, a cada cual, imagino, más increíble. 🙁

(Me apresuro a adelantar que mi idea es redactar un post por isla donde hablar, como siempre, de las sensaciones que me generó dicho lugar 🙂 )
– Actualización a 23/10: ¡hecho!

Itinerario del viaje

Día 1: Bilbao – Barcelona

Nuestro vuelo salía a las 2 de la mañana, por lo que el día 1 consistió en ir en coche hasta Barcelona y dejarlo en el parking de larga estancia del aeropuerto como detallaré más adelante.

Día 2: Barcelona – Mykonos

Nos parecía un poco absurdo coger alojamiento la primera noche, teniendo en cuenta que llegábamos al aeropuerto a las 5,30 de la mañana. Por ello, cuando llegamos al Camping, dejamos las cosas en las taquillas y fuimos a dormir a la playa y ver amanecer y, ojo, no fuimos los únicos que lo pensaron.

Por el día, a disfrutar de la playa de Paragas, Pinky, Hidden y Pettinos beach. A media tarde, a disfrutar de la puesta de sol desde Chora, a callejearla hasta quedar enamoradas de esta pequeña ciudad y a cenar en la Taverna de Nikos.

Día 3: Mykonos

Playa Paradise por la mañana y, por la tarde Chora para disfrutarla también de día y las calas más escondidas entre la ciudad y el puerto nuevo. Un atardecer increíble desde los molinos de viento y por la noche, fiesta hasta el amanecer: todo comienza en Paragas y, aunque en nuestra playa teníamos la discoteca Scorpions, preferimos optar por los chiringuitos playeros de Paradise como Tropicana y, terminar la noche en la discoteca Cavo Paradise.

Día 4: Mykonos – Paros

Por la mañana, piscina en el Camping, ferry al mediodía y, tras situarnos en el hotel, cena en Parikia. Concretamente en Coralli, un restaurante de comida griega al que llegamos por recomendaciones y, aunque nos gustó mucho, creemos que había otros muchos más céntricos y al mismo precio que ofrecían lo mismo.

Día 5: Antiparos y Paros

Barquito mañanero para ir a pasar el día a Antiparos, donde alquilamos bici y nos recorrimos la isla entera parando en cada playa que se interponía en nuestro camino.

Por la tarde, fuimos en barco hasta Naoussa, el que se ha convertido en mi pueblo favorito de toda la ruta por las Islas Cícladas. Es un lugar, simplemente mágico, donde me perdería una y otra vez por sus callejuelas con encanto a la luz de la puesta de sol.

Día 6: Paros – Santorini

Por la mañana, playa del hotel y piscina en Pounta. Al mediodía, Ferry hasta Santorini, alquiler de coche en el propio puerto (por llamarlo de alguna manera) y cena en los chiringuitos de la playa.

Día 7: Santorini

Por la mañana, ruta por la zona Sur de la isla: faro, playa roja, playa negra y una cala que nos encontramos por casualidad llena de piedras pero a la que los turistas, no habían llegado.

Por la tarde, visitamos Fira y salimos de fiesta por la capital de la isla: Enigma, Town Club (ojo, con reggaetón y música en castellano) y Koo. Diré que, aunque no tienen nada que ver, la fiesta de Santorini no tiene nada que envidiarle a la de Mykonos. Bueno, la de Fira.

Día 8: Santorini

Playa en Perívolos y, por la tarde, a disfrutar de Oia junto a multitudes de turistas y ver la tan recomendada puesta de sol.

Día 9: Santorini

Por la mañana, playa en Kamari y comida en los chiringuitos playeros. Por la tarde, visita a Imerovigli (esa gran sorpresa), Oia para verlo de día y atardecer en la carretera por la parte Este de la Isla: 100% recomendable, sin los agobios de la gente de Oia y pudiendo disfrutar del atardecer en una playa a solas. De lo más romántico vaya.

Día 10: Santorini – Barcelona – Bilbao

Nuestro vuelo salía a las 4 de la mañana, por lo que de nuevo, decidimos no reservar alojamiento para esta última noche y, como teníamos el coche reservado hasta que saliera el vuelo, echamos una cabezadita ahí hasta despegar. En cuanto llegamos a Barcelona, coche y para Bilbao: la rutina nos espera 🙁

Medios de transporte

  • Llegar a las islas: En un primer momento, queríamos incluir Atenas en nuestra ruta aunque pronto lo descartamos por lo siguiente: precio de vuelos, horarios y combinación con los ferrys, recomendaciones de amigos y tipo de viaje. Es decir, Atenas es una asignatura pendiente, pero preferimos dejarla para un viaje por la Grecia de Meteora, Platón y otros mitos de caverna.Dicho esto, teníamos claro que entraríamos por una isla y saldríamos por otra, para poder optimizar así al máximo nuestras horas útiles. Buscando y rebuscando, la mejor de las opciones fue una opción que no terminó de agradarnos, pero que se posicionaba como única alternativa práctica: avión en Vueling desde/a Barcelona.¿Por qué digo esto? Bien, porque los horarios los ha debido de planificar alguien que odia viajar. La salida fue a las 2 de la mañana, llegando a las 4 y, la vuelta a las 4 de la mañana, llegando a las 6 (son tres horas de viaje, pero hemos de tener en cuenta que allí es una hora más). Teniendo en cuenta esto, nos surgían bastantes dudas sobre cuántas noches de alojamiento reservar y cómo ir hasta Barcelona. Me adelanto en este último punto para comentar cuál fue nuestra elección: llevar nuestro coche.Lo dejamos en el parking de larga estancia del aeropuerto durante todo el viaje, habiendo reservado antes por su página web por 55€. Además, hicimos blablacar, por lo que esta partida nos salió mucho más económica y pudimos ir y volver cuando quisimos sin depender de buses y trenes: en definitiva, 100% recomendable.
  • Ferries: no teníamos muy claro si reservar los ferries entre las islas con antelación por miedo a quedarnos sin plaza o bien, si improvisar. Decidimos optar por lo segundo ya que no queríamos ajustar tanto los horarios y preferíamos dejar margen a remolonear en un lugar si éste, nos estaba encandilando.Así pues, reservamos el ferry de un destino a otro el día anterior o ese mismo día con unas horas de antelación en ventanilla y en ningún caso tuvimos ningún problema.También es posible hacerlo vía web, como en Grecotour o DirectFerries por ejemplo. Ojo, al personal de ventanilla le tienes que sacar las palabras con sacacorchos por lo que, cuando preguntes horarios de ferrys y precio, no olvides preguntar también cuánto dura, tal vez por unos euros más, te compense hacer el trayecto corto. O viceversa, eso ya lo dejo a elección del viajero 😉
    En nuestro caso, viajamos de Mykonos a Paros por 26€ con un trayecto de una hora de duración en el que además, había una gran cantidad de ferries para elegir. En el segundo trayecto, de Paros a Santorini, la oferta se reducía a tres ferrys al día por lo que es importante tenerlo en cuenta, ya no tanto por quedarse sin plaza, sino por organizar el día. En este caso, pagamos 22€ y el trayecto fue de 3 horas con parada en Ios.
  • Moverte en las islas: en este caso también teníamos muchas dudas, porque en un primer momento, pensamos en alquilar un coche en el primer aeropuerto y dejarlo en el último para poder aprovechar así al máximo. Finalmente, por precios y por puro tamaño de las islas, nos decantamos por lo siguiente:
    • Mykonos (105km2): transporte público. El bus cuesta unos 2€ por trayecto y conectaba bastante bien nuestro alojamiento con la ciudad. Como punto negativo diré que, por la noche no hay frecuencias y que volver por ejemplo a las 4 de la mañana, supone unos 25€ de taxi. En cualquier caso, creo que en esta isla, te puedes mover bien con transporte público o bien, quad o moto.
    • Paros (196km2): igualmente, transporte público. Sus dimensiones son casi el doble que las de Mykonos, así que todo variará de en qué parte de la isla te alojes. Está muy bien comunicado en bus, pero si optas por alquilar, recomiendo un quad o una moto.
      Ojo: si compras el billete de bus en ventanilla costará 1,80€ y, en el propio bus, 2,00€.
    • Antiparos: (35,09km2) bici. Alquilamos una bici por 5€ el día y pudimos recorrer la isla al completo. En la zona final, cerca de Soros hay algo más de cuestas, pero nada que alguien con unas condiciones físicas normales no pueda asumir. Según mi móvil, hicimos 20km entre ida y vuelta.
      Para ir a Antiparos hicimos: ida, desde Pounta en barco por 1,30€ y vuelta de Antiparos a Parikia por 5€.
    • Santorini (76,19km2): coche. Por la propia geografía volcánica de la isla, en este caso sí que recomendaré coche o quad. Está bien comunicada en autobús, pero teniendo en cuenta lo estrechas que son las carreteras y lo que han de maniobrar, además de pasar miedo, perderemos mucho tiempo en los trayectos. En cuanto a moto, la descarto por completo por la orografía del terreno, con “carreteras” muy empinadas, de tierra y con piedras a su paso en las que hasta dudé que el coche fuera capaz de subir…

Alojamientos

En este caso, depende mucho de lo que buscas en cada lugar, sobre qué le pides a la isla y lo que estás dispuesto a pagar. Hablaré de lo que nosotros elegimos, teniendo en cuenta lo que esperábamos encontrar en cada uno de estos pequeños paraísos.

  • Mykonos: Paraga Beach Hostel. En Mykonos, hay dos grandes cámpings que concentran a toda la juventud sedienta de fiesta, playa, “precios baratos” y postureo. Uno es el que nosotros elegimos y, el otro que está a unos 20 minutos andando por la costa, es Paradise, en la playa que responde al mismo nombre. En ambos casos, estos cámpings son el centro hegemónico de la playa y, la fiesta, comienza directamente aquí a media tarde.Por lo que nos comentaron y, por lo que pudimos ver, Paraga fue una mejor elección, sobre todo por el tema de duchas e higiene en Paradise. En Paraga, había opciones de bungalows compartidos, habitaciones privadas, tiendas de campañas, “búnkers”… en todos ellos, hacía un calor horrible que únicamente se intentaba corregir con ventiladores. Con esta salvedad, el camping es una muy buena elección.
  • Paros: Holiday Sun Paros. En este caso, buscábamos darnos un capricho en forma de hotelazo y la verdad es que cumplió nuestras expectativas, tanto en cuanto al delicioso y abundante desayuno, como a ubicación, habitaciones y vistas con playa privada. Está situado cerca de Pounta, por lo que puedes ir a Antiparos incluso a cenar. En nuestro caso fue una buena elección porque era exactamente lo que estábamos buscando, pero para viajeros que quieran aprovechar más la isla, optaría por situar en Parikia la base de operaciones.
  • SantoriniHoliday Beach Resort. Digamos que este hotel está bien, cumple su función por el precio que pagas. Está situado a 10 minutos andando de la playa de Perívolos, la que en mi opinión, es la mejor playa de Santorini por el tipo de piedra más pequeña y más cómoda.
    Otra opción para quien busque playa, es alojarse en la zona de Kamari: el pueblo tiene más vida en cuanto a restaurantes, paseo y demás, pero la playa es algo más incómoda. Sería deshonesta si no dijera que se me pusieron los dientes largos con las infinity pool de Oia y aledaños, aunque sinceramente creo que, más allá del postureo y de unas vistas de postal, no es ni cómodo ni práctico alojarse en estas ciudades.

Presupuesto total

  • Vuelo ida Barcelona – Mykonos 60€ por persona y vuelta Santorini – Barcelona 135€. En total, 195€.
  • Parking en el aeropuerto 10 días: 55€
  • Hotel en Mykonos: dos noches – 54€ pp.
  • Hotel en Paros: dos noches con desayuno – 73,65€ pp.
  • Hotel en Santorini: tres noches – 98€ pp.
  • Alquiler de coche en Santorini: cuatro días con seguro a todo riesgo (franquicia 300€) – 130€ y, gasolina en la isla, echamos en total 30€. (Precio total)
  • Ferries: 48€.

En total, exceptuando comidas y buses, el viaje de 10 días por las Islas griegas en pleno agosto nos ha costado por cabeza 600,65€. Not bad!

En cuanto a los precios “de vivir allí” diré que te puedes gastar lo que te quieras gastar. Paros y Antiparos son los lugares más económicos de todo el viaje, así que los destinos idóneos para aprovechar y darnos algún que otro capricho. No obstante, aunque Mykonos y Santorini son notablemente más caros, creo que tampoco es desmesurado y que puedes encontrar perfectamente, lugares con platos para comer por 8 y 9 euros. Y si no, siempre quedará el que se ha convertido en uno de mis platos favoritos: ¡el GYROS! (4€ de media en todas las islas diría yo).

Por ir acabando

He vuelto completamente enamorada de las Islas Griegas. Me han preguntado si prefiero este viaje o el de Croacia y Bosnia. También que si es mejor Mykonos o Ibiza. Bueno, digamos que estos debates siempre tienen matices y que no todo es blanco y negro; delante de unas cañas estaré encantada de comentarlo y de hablar sobre la gran diversidad de colores que existen 🙂

Como siempre digo, un viaje no sólo nos gusta por el destino, sino que nuestra sensación allí es la que hace que ese lugar y no otro, sea el que primero nos venga a la retina cuando recordamos esta aventura. En este caso, por ejemplo, aunque haya vuelto encandilada por completo de sus aguas cristalinas o de sus puestas de sol, es Naoussa quien me ha robado el corazón. Y también los griegos y su tremenda y hasta sorprendente amabilidad y generosidad. Y qué bien he comido y cuántos kilitos de felicidad me habré traído de más.

Me gusta viajar a finales de agosto o principios de septiembre; no sólo por los precios y porque hay menos gente, sino porque para mí, este viaje, siempre es una puesta a punto de mí misma. Una armonía entre el curso anterior, reflexión y lo que empieza en septiembre. Porque el año empezará en enero, pero el libro en blanco se abre en septiembre con todo lo que está por venir. Este curso 2017-2018 ha sido tremendamente bueno y le pongo un notable, aunque de Grecia me llevo algunos deberes que me reservo para este 2018-2019 al que le tengo demasiadas ganas y en el que espero sacar matrícula de honor.

No sé si serán las Cíclidas u otras, pero Grecia, que tú y yo nos volveremos a ver las caras, tenlo claro 🙂

Periodista especializada en Marketing Digital y nómada empedernida por naturaleza: YSIFLY es el lugar en el que hablo sobre mis ganas de no quedarme con las ganas de nada

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