Lo que me hubiera gustado saber antes de viajar a China

China

Antes de viajar a China, te informas… pero acabas encontrando la misma información en todas las webs. Me gusta dejarme sorprender por cada destino al que viajo, pero os lo cuento por si acaso para que estéis prevenidos. Esto es lo que tenéis que saber. 🙂

  • Visado: haciéndolo a través de España teníamos que enviar papeleo a Madrid (además muy concreto, con foto carné de medidas particulares) y además era muy caro. Encontramos, buscando en Internet una compañía china que nos tramitó todo y además, muy atentos y nos resolvieron todas las dudas que tuvimos y demás, por no volver a mencionar que nos vinieron a buscar al aeropuerto con nuestro cartel.
    • Tuvimos que hacer un visado de grupo, aun siendo dos. Lo hicimos sólo de una entrada porque de dos era bastante más caro (Hong Kong se considera salir del país) y cuadramos el viaje de forma que Hong Kong fuera el último destino y poder estar en Shanghai a la vuelta 24 horas. Sin embargo, estando en el aeropuerto, vimos que es posible estar en China hasta 136 horas sin visado… lo que nos hizo plantearnos que según para qué viaje y según cuánta duración tenga, igual no hace falta ni siquiera el visado… habría que estudiar bien las condiciones de esto (cuánto te puedes mover por el país por ejemplo). Por el visado pagamos unos 95€ cada una.
  • Fake Market: hay centros comerciales con falsificaciones que cierran muy pronto en comparación con el resto del comercio (sobre las 19:00) y, también hay tiendas que deducimos, son ilegales, porque llegas a ellas cuando alguien por la calle te pregunta “shopping”? y te lleva a la trastienda de lo que parece una tienda normal. Todo muy turbio para encontrar falsificaciones muy parecidas a las que te encuentras en un Fake Market legal (al menos, a simple vista)
  • Queríamos ir a la tienda oficial de Xiaomi y nos sorprendió mucho que, para ser una marca muy conocida en todo el mundo, había muy poquitas tiendas y alejadas del centro. De hecho, en Hong Kong, estaba en uno de los últimos pisos de un edificio y muy difícil de encontrar, sin publicidad apenas… Además, quisimos comprar la correa para la Xiaomi band 2… y nos comentaron en la tienda oficial que había que comprarlas por Internet desde España ya que allí, no se comercializaban. (Ningún tipo de sentido)
  • Son ciudades enormes y con millones de habitantes y sin embargo, el metro cierra muy pronto todos los días de la semana, sobre las 10 u 11, dependiendo de la estación.
  • En Beijing hay una aplicación para el metro que es la solución a todos tus problemas en la ciudad; recomiendo descargarla antes de viajar a China: Beijing Subway map.
  • Maps.me: también recomiendo llevar esta aplicación en el móvil y, con los puntos de interés marcados para poder utilizarla sin conexión.
  • El inglés: sabíamos que no hablaban inglés pero no nos esperábamos que hasta ese punto. Cuando decimos que no saben inglés es que no tienen ni idea; ni siquiera, los que trabajan de cara al público por lo que es recomendable llevar impreso en letras chinas los lugares a los que queremos ir (por lo que pueda pasar).
  • En Shanghai, prácticamente todos los establecimientos de hostelería tienen en la puerta una carita y, según lo sonriente que sea, es la calidad que se supone que ofrece ese lugar.
  • Tienen una aplicación móvil que sirve para absolutamente todo, incluso para pagar en una panadería. De hecho, quisimos sacar una botella de agua en una máquina expendedora de la estación de trenes de Shanghai y, aunque metimos el dinero, no la pudimos sacar hasta que un amable ciudadano chino, leyó un QR de la máquina con su móvil.
  • Estamos acostumbrados a ir siempre por la derecha y así es, por ejemplo, como nos encontramos las escaleras mecánicas: subir a la derecha y bajar a la izquierda. Esta idea, hay que borrarla de la cabeza durante tu viaje a China o corres peligro de subir a la escalera equivocada y llevarte una buena caída de souvenir. Están al revés.
  • Descuentos para estudiantes: hay muchos y en la mayor parte de atracciones turísticas y, lo mejor es que “cualquier tarjeta vale”. Para que os hagáis una idea, mi amiga enseñó la tarjeta de la seguridad social y pasó con descuento de estudiante.
  • La odisea de las baterías portátiles: gracias a estos pequeños aparatitos que apenas cargan el móvil, nos abrieron la maleta y, en el control, tuvimos que esperar mucho tiempo hasta que entre 3, revisaran la batería… Por lo que, si la lleváis, paciencia porque os tocará pasar por lo mismo.
  • Habíamos visto reportajes sobre la contaminación en Beijing, pero en ningún momento pensamos que fuera para tanto. Se crea una neblina rojiza que impide ver a lo lejos, si andas deprisa notas que te ahogas antes e incluso, cuando te limpias la cara con una toallita, está muy sucia. No me extraña en absoluto que tengan los problemas cardiopulmonares que tienen y, desde luego, si hubiera tenido una mascarilla a mano, la hubiera utilizado. Los niveles llegaron a 500 según nuestro móvil (en Madrid cierran el tráfico en el centro cuando llega a 100)
  • En general, es un país barato: por ejemplo el metro que funciona genial y está muy bien comunicado cuesta unos 20 céntimos. Sin embargo, el café… al cambio cuesta unos 3 o 4€ en el bar más cutre.
  • Triste pero cierto: no puedes ayudar a nadie. En China hay una ley por la que el causante de un accidente tiene que pagar absolutamente todo hasta que el accidentado puede volver a trabajar… Esto implica que muchas veces, bien sea un accidentado real o bien “ficticio”, quieran cargar con este pago a los turistas que desconocen la existencia de esta ley. Por tanto, aunque tu ética te diga lo contrario, si ves un accidentado, continúa tu camino sin mirar atrás…
  • Esto no es algo que me sorprendiera porque lo había visto en Tailandia, pero es importante tener en cuenta: los taxis ilegales y legales conviven en las carreteras y no siempre se distinguen. Es seguro montar en un taxi ilegal pero recomiendo pactar de antemano el precio a pagar. Sin embargo, ante la duda, a la hora de montar a un taxi, lo mejor es pedirle al taxista que active el taximeter y así, pagar lo que marca la tarifa. Si se niega a ponerlo, directamente no montéis.
  • Lo de respetar las colas es algo que no se lleva, se cuelan en por cualquier parte.
  • En Hong Kong hay una casa de cambio de dinero en cada esquina, pero en el resto de China no, hay que sacar en el banco. Además, si coincide en festivo como nos ocurrió a nosotras… está todo cerrado por lo que no queda más remedio que sacar dinero de un cajero. Tanto para sacar dinero como para cambiar, acudid a Bank of China ya que es el que cobra menos comisiones al cambio y, al sacar es tan sólo 1€.

Espero que os sean de utilidad estos consejos y, si tenéis cualquier duda antes de viajar a China… no soy una gran experta, pero estaré encantada de compartir mi experiencia 🙂

Periodista especializada en Marketing Digital y nómada empedernida por naturaleza: YSIFLY es el lugar en el que hablo sobre mis ganas de no quedarme con las ganas de nada

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